ENFOQUE:
La Biblia es clara: los cristianos están llamados a orar por aquellos que están en autoridad —quienesquiera que sean— incluso cuando esa autoridad es cuestionada. Esto incluye no solo a los gobernantes mismos, sino también a las instituciones de las que dependen: el poder judicial, el ejército, los líderes comerciales y los medios de comunicación.
Nuestras oraciones por estas instituciones pueden marcar una diferencia en la vida de millones de iraníes comunes.
