El gobierno autoritario de Irán quiere controlar la narrativa e impedir que los oponentes se comuniquen entre sí. Por lo tanto, las redes sociales son un campo de batalla. Muchas plataformas están prohibidas, mientras que otras están muy restringidas. Tras las protestas de enero de 2026, las restricciones más amplias de Internet significan que el acceso a las plataformas populares sigue siendo irregular en el mejor de los casos.
Los cristianos iraníes han buscado durante mucho tiempo compartir la esperanza del Evangelio a través de las redes sociales; y ahora, más que nunca, necesitan sabiduría sobre cómo ser sal y luz en este ámbito. El evangelismo, el discipulado, la enseñanza y el contenido de adoración han ido creciendo en línea a lo largo de los años, accesibles cuando los iraníes compran redes privadas virtuales (VPN) para eludir las restricciones gubernamentales. Este uso de VPN ha proporcionado a los cristianos, tanto dentro como fuera de Irán, una puerta abierta para el ministerio.
Se necesita oración urgente para mantener esta puerta abierta. Existe la posibilidad de que el gobierno impulse una intranet para Irán, aislando permanentemente a la mayoría de la población de Internet global.
Que se levanten las restricciones a las redes sociales.
Continua fructificación del ministerio en línea.
